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2018 septiembre 25 - CONFORMANDO EL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO HUMANO

A mediados de la década de 1950, el neurocientífico estadounidense Paul D. Maclean propuso un modelo para ayudar a explicar la evolución del cerebro humano. El modelo de Maclean se hizo conocido como el cerebro trino, y describe cómo tenemos tres neurocomputadores evolutivamente distintos, cada uno con su propia inteligencia, sensación subjetiva del mundo y sentido del tiempo y el espacio. El modelo de Maclean es demasiado general para ser de valor para los estudiantes de anatomía evolutiva, pero es útil comprender metafóricamente cómo cada uno de nosotros reacciona de manera diferente a las situaciones, dependiendo del "cerebro" desde el que estamos respondiendo. Explica cómo, cuando olemos el olor a lobo, uno de nosotros puede sentir peligro mientras que el otro puede detectar oportunidades.

El primer cerebro es el cerebro reptiliano, o R-cerebro, que es anatómicamente muy similar al cerebro de los reptiles modernos. Esta región del cerebro es completamente instintiva y está principalmente interesada en la supervivencia. Regula la mayoría de las funciones autónomas, como la respiración, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal; y está involucrado en la respuesta de lucha o huida. No hay nada tierno en un reptil, y esta región del cerebro, como una serpiente de sangre fría, no siente emociones.

El segundo cerebro es el sistema límbico, que se compone principalmente de amígdala, hipotálamo, Y el hipocampo. Maclean describió esto como el cerebro del instinto y la emoción. El sistema límbico también se conoce como cerebro de mamífero o cerebro M. Como su nombre lo indica, este es el cerebro más dominante en los mamíferos, que floreció casi al mismo tiempo que los dinosaurios estaban evitando la extinción. Como tal, representa un paso más en la escalera de la complejidad evolutiva.

En el sistema límbico, las señales se decodifican de acuerdo con cuatro programas fundamentales, conocidos como las Cuatro F: miedo, alimentación, lucha y fornicación. El M-brain interpretará que conocer a una persona por primera vez es una persona de la que se debe tener cuidado, una cita para cenar o un socio comercial prometedor, un posible adversario o un posible compañero. Este cerebro también interpreta el color de acuerdo con el entorno cultural que lo programó: el rojo, por ejemplo, significa "peligro, parada" en los Estados Unidos, pero significa "buena fortuna" para la gente de China y "mejor" o "hermoso" "A los rusos.

Para comprender mejor cómo funciona el cerebro M, veamos las estructuras dentro de él que evolucionaron para garantizar nuestra supervivencia. El cerebro límbico contiene la amígdala en forma de almendra y el hipocampo en forma de caballito de mar. Ambos están involucrados en el procesamiento de información de nuestro entorno a través de nuestras emociones.

La amígdala, de la palabra griega que significa almendra, gobierna nuestra respuesta de lucha o huida, que es nuestra reacción automática e instantánea ante amenazas reales o imaginarias. Básicamente, es el centro de miedo del cerebro que nos permite responder a situaciones peligrosas de manera reflexiva, inconsciente e inmediata. Si un enemigo nos embosca, nos aterrorizamos y luchamos o huimos. Si una serpiente nos ataca, saltamos instintivamente.

El hipocampo se encuentra en la porción más profunda y más avanzada de cada lóbulo temporal medial y se extiende hacia ambos hemisferios del cerebro. Fue nombrado por el anatomista italiano del siglo XVI, Julio César Aranzi, quien notó su extraña semejanza con el caballito de mar y eligió la palabra griega para esta criatura.

Los primeros investigadores creían que el hipocampo estaba involucrado con la percepción del olfato, sin duda porque se encuentra cerca del sistema olfativo. Aunque los estudios mostraron más tarde que el olfato no era una función primaria del hipocampo, los investigadores continuaron explorando la relación entre la memoria de los olores y la función del hipocampo, como por ejemplo, cómo un cierto olor te recordará un evento de la infancia.

Sin embargo, investigaciones recientes revelan que, en lugar de servir como un centro de almacenamiento de recuerdos, el hipocampo actúa más como una estación de paso, adquiriendo información de los cinco sentidos y luego distribuyendo los datos para su procesamiento por la amígdala, en caso de una amenaza percibida, o para la corteza cerebral para todas las demás necesidades.

En efecto, el hipocampo opera algo así como una cámara digital que puede procesar tanto imágenes fijas como videos. Los hechos, como las fotografías, son datos que generalmente se pueden verbalizar en términos simples. Recordar hechos se denomina memoria declarativa. Los eventos, como el video, son más complejos e involucran relaciones que son tanto espaciales como temporales. Esta actividad mental se llama memoria episódica.

Cuando el hipocampo comienza a deteriorarse, es menos probable que se almacenen y memoricen nuevas experiencias, y este es un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer. Las técnicas de imagen avanzadas como las imágenes por resonancia magnética y PET pueden mostrar claramente que la pérdida de tejido físico, así como la pérdida de función en el hipocampo, es un indicador temprano de esta enfermedad.

El hipocampo comienza a fallar debido a los radicales libres y al daño químico causado por ciertos alimentos, traumas y estrés. La sabiduría convencional nos dice que una vez que el hipocampo comienza a fallar, la capacidad de procesar información a través de los centros cerebrales superiores se atrofia, nuestro repertorio emocional disminuye y los sentimientos genuinos se vuelven inaccesibles.

La buena noticia es que cuando combinamos una antigua disciplina de curación chamánica con neurociencia de vanguardia, podemos curar la enfermedad antes de que se manifieste en el cuerpo. Podemos reprogramar nuestro destino biológico para no tener que revivir las enfermedades y los dramas que corren en nuestras familias. Podemos crear una salud extraordinaria para el resto de nuestras vidas.

En un próximo blog, discutiremos el "nuevo cerebro", la tercera sección del modelo de cerebro trino del Dr. Maclean.

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